17 octubre, 2006

Gracias a las bellas palabras de Pedro Patzer

1 comentario
pedropatzer dijo...

Ella dice que la poesía no cabe en el poema y yo digo que Sonia no cabe en la palabra, porque para decir a Sonia Betancort y su poesía deberíamos exigirle a Dios que rompa su milenario silencio, y nos convide la secreta música que nos permita decir esas creaciones inalcanzables para las que ninguna civilización halló palabra o vocablo.
No es extraño que una niña que nació entre el cielo y el océano tenga como juguete favorito al poema. Su relación con el mar nació antes que con la palabra, por eso es natural que cada letra de Sonia posea su pleamar, sus propios viejos y sabios marineros de barbas blancas, sus faros y redes, su olor a madera de nave que ya sabe que nunca más regresará al océano, ni al árbol que fue, ni será hoja, donde una poeta palmera le encienda una de esas plegarias que algunos llaman versos, y otros, breves instrucciones para heredar todo lo que dice la lluvia que no fuimos.
Sonia Betancort Santos llegó a Buenos Aires para fundarlo nuevamente en sus palabras, esta conquistadora que ya había reinventado a una ciudad amarilla (Salamanca) en sus íntimos y exigentes versos, logró entre escombros y ángeles instalar un piano con su música: ese trip trap que gemía el barco en que su abuelo se fue a buscar la vida a Venezuela, o ese punta tacón – punta tacón de los bailadores que cuando danzan conmueven de manera tal que le corren el maquillaje al antiguo retrato del cielo.

Pedro Patzer

2 comentarios:

Máximo Ballester dijo...

Pues yo espero el brillo, los estandartes, las leyes, los colores de esa fundacion.

Dijeron palabras por ahi? Dijeron mar por ahi?

Te convido a pasar entonces por mi otro blog(son tres en total) que se llama

En la orilla : haciendo un click en el link,
el otro es aforismos.

Otro abrazo por si hiciera falta.

Rafa dijo...

Lo siento, no me resito a dejar acá un poema que escribí.Creo que es por esa parte en la que Pedro habla de "refundar Buenos Aires", hecho íntimo que yo también quiero reivindicar para mi.
No existe mis Buenos Aires sin ella.
Un abrazo.

MI BUENOS AIRES QUERIDO

Ni paseos, ni bancos, ni canciones,
ni plazas, ni edificios, ni sus calles,
ni cafés, ni el puerto, ni estaciones,
ni alamedas, ni letras, ni detalles.

Ni puestos de mate con sus termos,
ni cartoneros recogiendo su miseria,
ni pizzas, ni asados, ni San Telmo,
ni Recoleta, ni Boca, ni Quinquela.

Ni hipódromo, ni rosaleda, ni río,
ni costanera, ni obelisco, ni reserva,
ni subte, ni remis, ni colectivo,
ni cabildo, ni rosada, ni pileta.

Ni los cien barrios, ni su gente,
ni Jorge Luis, ni Julio, ni Carlitos,
ni tango, ni milonga, ni Corrientes,
ni exagerados, ni próceres, ni mitos.

Ni recuerdos, ni historia, ni presente,
ni hijos, ni abuelas, ni sus madres,
porque ya todo es la nada de repente,
porque no existe sin ti mi Buenos Aires.

Rafael
18 de Agosto de 2006